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LA MISA
Domingos felices
Unos tranquilos, felices, cantando, bailando y saltando, otros con sueño, mirando a su alrededor y quizá cantando en su mente. Son los niños que acuden cada domingo al templo Cristo Salvador en Chama-Surco. En la religión católica el término “catequesis” se denomina al hecho de depositar la Fe en una persona que se inicia en el tema.
Todos los domingos a las 9 de la mañana, la parroquia Cristo Salvador se llena de niños de todas las edades para escuchar una parte de la vida de Jesús, para escuchar la palabra de Dios. Allá, los esperan un grupo de jóvenes que mantendrán el orden y los guiarán. Son los catequistas de la comunidad Cristo Vivo. Ellos son un grupo de jóvenes que todos los sábados se reúnen para preparar sus clases del domingo y crecer espiritualmente. Ayudan a un gran número de niños y niñas a prepararse para la realizar primera comunión y/o perseverar.
Todos los años en el mes de marzo comienza la Catequesis de niños de la familia Cristo Vivo. Esta familia tiene más de 10 años ayudando a niños de diferentes edades a aprender sobre Jesús; este año son 25 los catequistas que guiarán a estos niños hasta fines de año y más de cien infantes los que acudirán cada domingo.
Las clases de catequesis se realizan todos los domingos después de la misa, a las 10 de la mañana en las instalaciones del colegio Cristo Salvador. Son doce los salones que esperan a estos niños: Pre comunión 1, 2 y 3, Primera comunión 1, 2, 3, 4, 5 y 6, Perseverancia 1, 2 y 3, y finalmente Semillas (que serán los próximos catequistas).
La misa de niños es a las nueve de la mañana, todos los domingos en la Parroquia Cristo Salvador, para esta misa tan especial se separan las 30 bancas de la parte de adelante para los niños, cada grupo de niños se sientan con sus catequistas a escuchar la misa y poder participar de ella.
Esta misa es muy peculiar, ya que las canciones que normalmente son lentas en las demás misas, en ésta son alegres, movidas, todos, desde los niños de pre comunión 1 hasta los señores de la tercera edad, tienen que estar de pie para poder bailarlas y hacer las mímicas. El coro de esta misa lo conforma un pequeño grupo de catequistas (con Cali como encargado), se acompañan de guitarra, cajón y pandereta.
EL CURA
El sacerdote que esta encargado de realizar esta maravillosa misa, es el Hermano José Lareda. Según sus amigos más cercanos, José es un niño encerrado en el cuerpo de un hombre. Él, junto a los niños canta y hasta en algunas oportunidades hace también las mímicas de las canciones.
En el momento de las peticiones, todos los niños que quieran hacer una tienen que formar una fila, de esta manera, sus peticiones son escuchadas por toda la iglesia. También en el momento de la paz hacen una larga fila para poder darle la paz al padre.
El Catequista
Debe ser una persona preparada, debe tener mucha paciencia, ya que tratará con niños, debe ser sincero y principalmente debe tener mucha Fe y saber como transmitirla, saber como predicar.
La labor de catequista es prácticamente de todos los días, oficialmente comienza los sábados, cuando todos los catequistas se reúnen en un salón de la Parroquia y reciben charlas de cómo poder mejorar en todo sentido, cómo poder crecer espiritualmente, éstas charlas las reciben por Erika, Cali (los encargados de toda la catequesis) y la Hermana Cecilia. También alaban al Señor por medio de canciones y bailes. Éstas reuniones las hacen todos los sábados de cinco de la tarde a ocho de la noche, y media hora antes de terminar se juntan por grupos para poder ponerse de acuerdo para la clase que dictarán al día siguiente.
Los domingos tienen que estar a las ocho de la mañana en la Parroquia para así poder arreglar sus salones, recibir a los niños y separar las bancas del templo. Si hay una celebración en especial como el día de la madre, día de todos los santos, etc, tienen que estar a las 7 de la mañana para así poder arreglar el salón donde se reunirán todos los niños.
La misa comienza a las nueve en punto de la mañana, y cada catequista ya está con un grupo de niños, ahora su labor es estar pendiente de ellos, que no estén conversando, que presten atención, que participen de la misa, etc. Una vez acabada, pasan a los salones y a comenzar con las clases.
Cada catequista tiene una manera distinta de enseñar, pero al final todos tienen un solo objetivo que es hacer de los niños unas personas de bien, que sepan sobre Dios, que se puedan preparar bien para la primera comunión y que puedan perseverar en su Fe.
Esta es una buena opción para poder llevar a sus hijos a conocer más sobre Jesús, sobre la religión católica. Acá aprenderán jugando y les encantará.













1 comentarios:
Hola Ariadna que descuido el mío. Justo volveré a bloggear ... te agrego sí?. Saludos.
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